¡Si no sabes vender no te hagas abogado!

He inventado esta frase ¡Si no sabes vender no te hagas abogado! , a raíz de un artículo que he leído en Expansión,  que esta basado en un informe de ESADE sobre los abogados del Siglo XXI.

El titular de ¡Si no sabes vender no te hagas abogado!, y una vez leído todo el informe, me sirve principalmente para presentar un perfil general del trabajador del siglo XXI, algo que llevo explicando ya mucho tiempo a todas las personas que me piden consejos sobre como encontrar trabajo. En el informe sacan el perfil del jurista que prima mas, si sus competencias, su parte comercial o sus conocimientos técnicos-

 

Como podemos comprobar ya no buscan a una persona con conocimientos excelentes, buscan comerciales y gente competente. Y esto podemos trasladarlo a muchos otros trabajos, sobre todo a los que tienen que estar en contacto con el cliente. Ya se les pide a todos los nuevos empleados que por encima de los conocimientos técnicos tengan habilidades de competencia y una parte importante de comercial, sin esto, es mas difícil acceder a muchos puestos de trabajo.

Y viendo esta gráfica me preocupa que en la Universidad se preocupen mas de los conocimientos técnicos que de las habilidades de competencias personales y el aspecto comercial de cualquier trabajo. Debería haber una asignatura común a todas las carreras sobre como vender, como venderse como persona y como vender a los demás, una asignatura con lecciones prácticas y teóricas, una asignatura que educara a los estudiantes en lo importante que es saber vender en cualquier puesto de una empresa en el que se tenga contacto con el cliente.

Aparte de esta habilidad comercial, del informe de ESADE me gustaría destacar también otro aspecto de la encuesta que hicieron, aunque no estoy de acuerdo con la pregunta, por como esta formulada casi todo el mundo contestaría que si, como ocurrió, destaco esta pregunta por la importancia del hecho de hacerla, es la siguiente.

 

Las empresas ya no quieren trabajadores por cuenta ajena sin más, ahora los quieren que aporten valor añadido a la misma, no solo buscan cambiar unas horas de trabajo por un salario, ahora buscan que esas horas de trabajo sumen un valor importante, y si el empleado no aporta ese valor añadido a sus horas de trabajo tendrá muchos problemas para encontrar un trabajo. Dar valor añadido no supone trabajar más horas, es un error que caen empresarios y empleados, es hacer que las horas que se trabajan aporten algo mas que tarea realizada. Y otra vez vuelvo a la raíz de la educación. Se deberían enseñar a los estudiantes, que la gran mayoría, lo primero que quieren hacer al terminar la carrera, es firmar un contrato, trabajar para una empresa. Pues como este es el objetivo de casi todos los estudiantes, deberían aprender a aportar por sus horas de trabajo un valor añadido, un valor que les permita ser contratados por esas empresas.

Para aportar valor añadido debes tener una chispa de independencia, imaginación y creatividad, que hará que tu trabajo sea un “sumar al de todos” y no un mero proceso dentro de un equipo de trabajo, hará que tu trabajo haga de la empresa un espacio mas creativo e imaginativo, y gracias a ello los clientes percibirán una empresa mejor. Un ejemplo muy sencillo, si crees que hay una manera mejor de poner los muebles en tu empresa pues dilo, explícalo, seguro que con solo exponerlo ya eres mas valorado en la empresa. Aportar valor puede ser muy sencillo.

El informe pone en relieve en verdad que todos los perfiles del siglo XXI están cambiando, por eso alertan: ¡Si no sabes vender no te hagas abogado!, ni economista, ni ingeniero, ni electricista, etc.

 

 

 

De acuerdo com Martín Varsavsky

De acuerdo com Martín Varsavsky, para los que no lo conozcáis aquí tenéis algunas referencias suyas: Su blog y SuTwitter. Y acabo de leer un artículo suyo publicado en el Páis, y he pensado estoy “De acuerdo com Martín Varsavsky”.

En el artículo destaca muchas cosas, pero como cabecera viene una frase impactante: ”

“En España, si te va bien, ya le caes mal a la mitad de la población”

Esta frase me ha recordado a un artículo que ya publiqué hace tiempo: el efecto 22 de diciembre. Y es que tiene razón con esas palabras, aunque me gustaría matizar el “si te va bien”.

La mayoría de la gente asocia el “si te va bien” al dinero, a la riqueza económica, solo a esos aspectos, y caen en ese error, por que son precisamente los que mas te van a odiar, pero considero que a una persona le puede ir muy bien en muchos aspectos, el económico es solo uno de ellos, y precisamente no te aporta un gran valor personal, todos conocemos famosos y ricos que se han suicidado o son unos desgraciados, tanto a nivel personal como social, y eso no quiere decir nada, solo que tener dinero no quiere decir que te vaya bien.  Cuando he leído la frase he pensado por ejemplo en:

  • El matrimonio que es muy feliz, dos personas que se complementan perfectamente y se les ve lo felices que son. Si dos de cada tres matrimonios en España, por ejemplo, acaban en divorcio. Esto quiere decir que hay muchos que les caen mal los matrimonios que van y son felices.
  • Las personas que le encanta su trabajo aunque sea una basura, que van felices a su trabajo y que disfrutan mucho con el, y no les importa en tipo de trabajo ni el salario que ganan.
  • Las personas que no necesitan el dinero, aunque matizando, en esta sociedad todo el mundo necesita un mínimo para adquirir bienes, pero hay gente que es feliz con muy poquito, con casi nada, y eso es muy difícil de entender por otros.

Y esto son algunos de los ejemplos, siempre hay que tomarlos con matices, pero sirven para exponer lo que quiere decir Martín Varsavsky.

Y estoy de acuerdo com Martín Varsavsky por que hay muchas personas que odian ver la felicidad en otras, es como si ellos no supieran ser felices, y por ende, todos tendrían que ser infelices. Además tienen el punto de mira tan cercano, que si la felicidad es de un persona que no conoce como que pasa un poco, pero si ve esa felicidad cerca, la respira, entonces es cuando mas ce enciende y mas odio le crece en su interior. Y Martín lo expone muy bien en su artículo, es una característica de España, hay que saber vivir con ella, y por supuesto huir de ese tipo de personas si se puede.

La vida es muy corta, el tiempo se escapa hora a hora sin que nos demos cuenta, y lo fundamental es poder ser felices en todo lo que hacemos, familia, trabajo, relaciones sociales, aficiones, viajes, etc. Y solo es así como conseguirás alcanzar un cierto nivel de felicidad, cada uno tiene unos límites distintos, pero sobre todo hay una cosa importante, si eres feliz te tiene que importar un pimiento lo que piensen los demás, aparte de tu familia y amigo que te darán consejos por que te quieren. Si consigues practicar esta metodología, la de que buscas tu felicidad propia y pasas de los demás, te irá mucho mejor. Así que para finalizar estoy totalmente “De acuerdo com Martín Varsavsky“.

(la foto de este artículo la he sacado de esta web: http://paulclarke.com, me ha encantado)

El zoológico de emprendedores

El zoológico de emprendedores, es un término en el que suelo pensar cada vez que leo un artículo sobre los tipos de emprendedores. Es difícil categorizar en una lista toda la tipología de emprendedores, igual que en el mundo animal, por eso suelo referirme a “El Zoológico de emprendedores” cuando me preguntan por este aspecto. Y es que, como en un zoológico, hay muchos tipos de emprendedores, algunos incluso de difícil calificación, aunque se intenten encuadrar cada uno en un grupo concreto. Y es esta gran variedad de emprendedores lo que hace que cada uno sea único, con rasgos y cualidades distintas. Cada emprendedor es una especie única, aunque tenga algunos rasgos comunes con otros, pero es precisamente este espíritu de ser únicos, distintos, lo que hace que el emprendedor tenga especial ilusión por su proyecto y sus metas,  dado que sabe que los resultados que obtenga serán únicos y originales, hechos por el y no reproducible por otros. Que alguien pueda replicar un proyecto creado por un emprendedor no quiere decir que obtenga el mismo resultado y la misma satisfacción que este.

En esta web incluso te proponen que existe ocho tipos de emprendedores y lo muestran con un juego de famosos, donde debes elegir a uno de la fotografía.

Si quieres saber cual de los ocho tipos de emprendedor eres accede a la web de Desafiojoven y realiza el test, esta muy curioso como lo proponen y describen.

Personalmente no me gusta categorizar que tipo de emprendedor es cada uno, en el zoológico de emprendedores hay de todo, y cada uno con sus particularidades. Lo que si me suelo fijar es si ese emprendedor sobrevivirá o no, es la única cualidad que miro. Y es que mientras estén en cautividad todo es sencillo, con esto quiero decir, que mientras están dando un curso de formación o haciendo el plan del proyecto todo parece muy fácil, los tutores son siempre optimistas y colaboradores, el ambiente que se respira es de éxito, es como los animales de un zoo, les dan de comer todos los días, por lo que no tienen que ir a cazar. Pero todo cambia en el momento en que se enfrentan al mercado real, a los clientes, a los proveedores, a los impagos, a la falta de liquidez, a engaños comerciales, etc. En este momento en que dan el salto al mercado todo es muy distinto, hay que buscar la caza todos los días y siempre estar alerta de que no seas tu la comida de otro animal.

Aunque es muy fácil recurrir al ejemplo del mundo animal, es la realidad, por eso cuando me preguntan sobre un proyecto o sobre un equipo, no doy la opinión, les digo que salgan ya al mercado y que así vean con sus propios ojos si serán capaces de sobrevivir en esa jungla empresarial. Y aunque siempre hay errores.

Por esto yo solo dividiría a los emprendedores en dos categorías, los que parecen que van a sobrevivir y los que no, y aunque uno siempre se equivoca, por que todos cometemos errores, con la experiencia y la edad ya puedo acertar muchas mas veces que fallar el pronóstico. Independientemente del tipo de emprendedor que sea, que como ya he comentado El zoológico de emprendedores es muy amplio, se puede valorar en pocas impresiones si el emprendedor sobrevivirá.

A los que no van a sobrevivir se les suele recomendar que se asocien con otros, que formen manadas, que gracias a ello será mas fácil sobrevivir y obtener éxito en su proyecto. También se les recomienda que dejen el liderazgo de la manada en otro emprendedor que pueda garantizar la supervivencia, en este punto suele haber muchos conflictos, al tener que delegar la iniciativa en otra persona que tiene mayor probabilidad de éxito de supervivencia del equipo, cuesta mucho delegar.

Si eres emprendedor puedes ver estas clasificaciones de tipos y sentirte dentro de alguna de ellas, pero en realidad lo que tienes que pensar es si vas a estar en los que sobrevivirán o los que serán comida de otros “cocodrilos”, y si crees que estás mas en esta segunda categoría, prepárate mejor, busca socios y entrénate más, así serás una gacela más rápida que los demás. Y aquí me acuerdo de un chiste que es un gran ejemplo:

“Dos amigos van al campo a cazar a osos. Uno de ellos, aparte de los útiles de caza,  lleva una mochila con ropa deportiva.

– ¿Para que quieres esa mochila si vamos de caza?, le pregunta el amigo.

– Por si acaso, le responde el amigo.

Cuando están buscando huellas el oso este aparece por sorpresa a escasos metros. Ambos se quedan quietos, sabiendo que el momento en que se movieran de forma brusca el oso saldría corriendo detrás de ellos. El que llevaba la mochila, con movimientos lentos para no asustar al oso, va sacando la ropa de deporte y las zapatillas y se las pone.

– ¿Para que quieres las zapatillas y la ropa si el oso corre mas que nosotros en el bosque y nos va a pillar seguro?, le dice el amigo.

– Pues muy simple, para correr mas que tú.”