2+2=5

2+2 =5 es tan verdad como que el mundo es redondo, y no hace falta que venga Galileo a demostrarlo tirando nada desde ninguna torre. Y por que afirmo que 2+2=5 sin ningún reparo, por que cuando varias personas se encuentran trabajando en un proceso creativo la suma de los mismos es mayor al resultado matemático.

Es muy importante buscar otras personas con las que compartir tus ideas, implicarlas en tu proceso creativo y por supuesto, hacerlas partícipes de lo que estás construyendo. Y es en este momento cuando se cumple la operación 2+2=5, por que la suma del valor añadido que se genera cuando varias personas piensan como un grupo es mucho mayor que el valor de cada una por separado.

equipo creativo

Compartir la idea, trabajarla y desarrollarla en equipo es muy importante y esto es lo que lleva a un resultado mucho mayor que la suma de las individualidades. Para hacer ese proceso hay que unir al grupo y trabajar juntos, no vale con ir a hablar a cada uno de forma individual y luego sumar los resultados, lo que genera mayor valor añadido es el trabajo en grupo, en equipo, por que es en estos momentos cuando se genera ese conocimiento extra.

En estas reuniones hay que generar un rol de igual a igual, de nada vale si el gestor de la idea hace prevalecer su papel de creador de la misma, dado que con esto coartará la iniciativa de los otros miembros del grupo, obteniendo un resultado mediocre y previsible, por que al final será el resultado buscado por el creador de la idea y no el que debe salir de sesión de trabajo creativa. También deben dejar aparcado el EGO, olvidarlo en otra parte, ser humilde y admitir las críticas u opiniones contrarias.

Para que se de 2+2=5 hay que admitir el resultado de las reuniones de trabajo, no vale hacer sesiones con el equipo y como el resultado no es el esperado ignorarlo, por que entonces es todo una mentira.

2+2= 6 o 7, y es que si durante la reunión de trabajo en equipo se genera un clima óptimo, los resultados pueden ser sorprendentes y extraordinarios.

 

No todo es lo que parece

No todo es lo que parece, y es que no me canso de decírselo a las personas que vienen a pedirme consejo. Muchas me exponen ejemplos de empresas que han tenido éxito con sus proyectos, un éxito que solo lo ven reflejado por un artículo de periódico, que normalmente se sustenta en una nota de prensa enviada por la misma empresa. Y aquí es cuando se cierra el círculo de la mentira general que se convierte en una verdad.

Los medios de comunicación reciben muchas notas de prensa de las propias empresas, estas notas de prensa siempre tienen la intención de resaltar los valores o datos positivos de la empresa, y nunca van a enviar datos negativos o problemas que tienen internos. Los emprendedores leen estos artículos y se visualizan con servicios o productos parecidos pensando en el gran éxito que tienen el que han leído en un artículo o informe. Y es que no todo es lo que parece, las empresas se maquillan y acicalan para los medios, para salir guapas en los artículos, y tapan sus defectos o fallos para que nadie los vea.

Me suele ocurrir que vienen con ejemplos a enseñármelos y yo les pregunto ¿Sabéis de verdad cuanto dinero están ganando? ¿No tendrán detrás a un grupo financiero perdiendo dinero pero que mantenga la empresa por otro interés? ¿No será un fracaso esa empresa pero no lo dicen por que quieren venderla?. Recuerdo un caso de una compañía que estaban en la ruina, pero no decían nada por que estaban a punto de venderla a una multinacional, así de cara a los medio sacaban solo noticias positivas, pero una vez que no se cerró la venta a la multinacional cerraron a los pocos meses. Seguro que algún emprendedor se habría lanzado a hacer servicios parecidos a esa empresa, auspiciado por ese “éxito” que se vendía en los medios de comunicación.

Me cuesta mucho decirle a las personas que me vienen con proyectos que creen que están teniendo éxito, que en verdad no lo es, por que estas personas ya se han montado su idea sobre que hay un mercado y este lo van a explotar igual que la otra empresa. Y por mucho que parezca que hay empresas con éxito, algunas esconden como los icebergs. Hace poco hemos tenido el famoso caso de Gowex, que ha tenido repercusión mundial, pero a su nivel, todas las empresas esconden algo, y esto lo tienen que tener en cuenta los futuros emprendedores, que “No todo es lo que parece”. Y que aunque presenten cuentas muy saneadas y balances muy positivos, lo que demuestra que su modelo de negocio funciona, no tienes que fiarte.

Para evitar esto lo mejor es informarse bien, en todos los aspectos, incluso con los clientes de la competencia, por que es ahí donde vas a ver el nivel de fidelización de la marca y si de verdad es todo como lo cuenta la empresa en sus notas de prensa. Pregunta a los clientes que estén usando el producto o servicio, podrás llevarte muchas sorpresas. Y con estos datos comienza a pensar si de verdad merece la pena seguir por el camino que tenías previsto o dedicar tu tiempo a otro proyecto.

Emprendedor: En las trincheras es donde se aprende

“Emprendedor: En las trincheras es donde se aprende”, y solo hay manera de saberlo, yendo a las trincheras.

Esta frase se la explico a muchos que vienen a contarme su idea, la cual han parido desde el salón de su casa, sentados en el sofá y con un refresco en la mano. Una idea que han compartido con sus amigos un rato después en bar, y por supuesto, momento en el que todos le han dicho que es una gran idea, que se lance a emprender. No hay nada peor que el consejo de un amigo, y menos con cuatro copas de más en un bar.

Las ideas nacidas desde el sofá no es que no valgan nada, es que valen menos que nada. Para de verdad validar una idea hay que ir a las trincheras, vivir la realidad de un mercado, los consumidores y la economía. Y cuando un emprendedor se pase un tiempo viviendo en las trincheras, ya sea como autónomo o empleado de otra empresa, comprenderá lo necesario de pasar por ese proceso. Hay que vivir el campo de batalla desde el mismo frente, sobre todo, por que cuando lances tu producto al mercado, abrirás una línea de fuego para luchar con la competencia y los mercados. Y si quieres sobrevivir en este mundo de trincheras tienes que haber vivido antes en una, aunque puede que se de algún caso extraño de supervivencia sin experiencia, no es nada normal, como los cines negros.

Muchos emprendedores se quieren saltar esta experiencia, piensan que la idea ya de por si les va a servir como arma arrojadiza que valga para todo, y normalmente acaban derrotados en medio de tantos frentes que tiene abiertos con su correspondientes trincheras.

Emprendedor: En las trincheras es donde se aprende, y no es una frase hecha, es la realidad. Ahora es mucho más fácil crearse esas trincheras, dado que hay espacios donde te forman, de simulan las trincheras, y te recrean entornos hostiles donde poder aprender. Además existen muchas entidades que te ayudan para que no te sientas solo en la batalla, pero al final, la única forma de aprender es estando en el sitio donde se disputan las batallas, enfrentándote cara a cara con los clientes con tu producto o servicio, estudiando a la competencia, volviendo a salir al mercado con un producto mejorado, sufriendo derrotas o victorias, teniendo cicatrices, y sobre todo, viviendo en directo las situaciones de tensión que se generan con tantos frentes abiertos.

Es verdad que el vivir en las trincheras se puede hacer apoyados por una empresa, dado que la experiencia de trabajar en una empresa también es estar en las trincheras, aunque sea por cuenta ajena, pero al final este aprendizaje es igual que hacerlo por ti mismo, por que lo importante es estar en lugar donde se mueven los consumidores.

No me gusta mucho hacer símiles como lo de la guerra, me decepciona la violencia genética auto-destructiva del ser humano, estoy en contra, pero es la mejor manera de explicar a un emprendedor de que se deje de planes de negocios y de escribir hojas en su cuarto, es la mejor manera de decirle que salga ya con su producto a enfrentarse de golpe con su posibles clientes, a luchar con su competencia y a ver la realidad con sus ojos, y sobre todo, a tocarla con sus manos, verá que es una realidad muy distinta de la que pensó sentado en el sofá.

Para ello puedes leer el libro de lean startup, donde exponen muy bien lo de salir rápido al mercado y ver la respuesta de tus posibles clientes.

¿Nací emprendedor?

daniel y juan escribano¿Nací emprendedor?, Recuerdo con cariño esta foto, sobre todo por tenía 7 años y me encontraba muy feliz en el parque de abajo de mi casa. Esta foto me la hicieron un sábado, que era el día que quedábamos los Boy Scouts para hacer nuestras cosas. Y ese era mi gran día, por que jugábamos, organizábamos los campamentos, aprendíamos muchas cosas, etc.

Mis primeros recuerdos como emprendedor me vienen de esa época, donde antes de los campamentos teníamos que organizarnos, hacer previsiones, distribuir tareas y ejecutar un plan previsto, en definitiva, teníamos que organizar un campamento, que iban desde un fin de semana hasta quince días. Teníamos que organizar las actividades, las rutas, los equipos de trabajos, etc. Desde ese mismo momento comencé a comprender que lo mío era afrontar retos, que o me importaba que nos íbamos a encontrar, y la ilusión que me hacía los nuevos retos que afrontábamos en cada campamento. Con la inocencia de un niño se fue forjando mi perfil de emprendedor, de persona entusiasta e aventurera, se fue forjando el perfil que tengo ahora, con sus defectos y con sus virtudes. Y fue un proceso que lo que afianzó sobre todo fue el saber que estabas siempre comunicado con los demás, que tenías de que depender de ellos para tu éxito, y que en verdad todo se gestiona en equipo, que las individualidades no son buenas, y que el éxito como persona es en verdad un éxito de un grupo o proyecto.

Creo que este punto es fundamental, que aunque no nací emprendedor, rápidamente me di cuenta de que estar dentro de un grupo y conseguir los objetivos personales y del grupo era muy satisfactorio, que poder marcar tu propio rumbo no tiene precio, y que esto es lo que mas valoro actualmente. Mi experiencia tan pequeño también me llevo a ser muy independiente, a comprender que tienes que tener conocimientos para adaptarte al medio y que hay que sazonar todo con dotes de liderazgo y personalidad propia.

Opino que todo el mundo puede emprender, solo que hay que tener muy claro hasta que nivel se puede alcanzar, ser realista en los próximos pasos que puedes dar e intentarlo. Pero si se carecen de habilidades, cubrirlas lo antes posibles con otros compañeros, para asé poder estar mas cerca de garantizar el éxito del proyecto. Si desde pequeño, como me ocurrió a mi, estas ya participando en la organización de proyectos con otras personas, vas a aprender antes mucho antes cosas que no te enseñan en la Universidad, pero esto no quiere decir que nos las aprendas. Lo normal es que todo emprendedor fracase en su primer intento de empresa, pero así es como normalmente se va aprendiendo.

Por mi parte creo que nací emprendedor, pero sobre todo por culpa de a mi abuelo, que también lo tenía en los genes, y moriré emprendiendo, no se donde ni cuando, pero seguro que con una idea dibujada a lápiz sobre papel y guardada en algún cajón de mi casa, cosa que suelo hacer bastante.  Pero aún así he tenido que formarme mucho, escuchar a otros que ya han pasado por la experiencias que yo busco y estar siempre abiertos a seguir adquiriendo nuevos conocimientos.

SI, nací emprendedor, desde el primer día que puse una piqueta en el suelo y levanté mi primera tienda de campaña, no lo sabía con esa edad, pero ese fue mi primer proyecto que me salió bien 🙂