¿Hay que parar en algún momento?

hay-que-parar-en-algun-momento ¿Hay que parar en algún momento?, es la pregunta que se ha todo emprendedor alguna vez durante el desarrollo de su proyecto. Y esta es una pregunta con trampa,  dado que ambas respuestas son correctas, “si” y “no”.

Vamos a analizar ambas y defender las dos respuestas.

¿Hay qué parar en algún momento?: Si

Los argumentos para responder afirmativamente son muy lógicos, es mejor parar en tu proyecto para poder reflexionar con tranquilidad,  analizar todo los sucedido y tomar las siguientes decisiones lo mejor que se pueda.

Algo que pocas veces veo en los proyectos de los emprendedores es que paren su actividad, es normal continuar haciendo el camino aunque los recursos económicos vayan menguando e ir variando el modelo de negocio, pero sin hacer un alto definitivo.

Conozco algunos proyectos que cambiaron radicalmente de negocio, por ejemplo Socialbro, los que sepan buscar en internet verán al equipo fundador de esta empresa en sus inicios y a que se dedicaban. Hicieron un alto en su actividad,  su primer modelo de negocio, reflexionaron y sacaron otro proyecto totalmente del que habían comenzado a hacer.

Es por ello que si nos ves muy claro el horizonte, siéntete legitimado para parar, para pausar todo lo que haces, reflexionar sobre que decisiones tomar, y comenzar un nuevo camino.

 

¿Hay qué parar en algún momento?: No

Los argumentos para responder negativamente también tienen mucha lógica. No hay que parar nunca, por que volver a arrancar es más difícil. Los que defienden esta postura prefieren decir que se vaya trabajando en un cambio de modelo mientras se trabaja en el antiguo, pero no hay que parar nunca, lo llaman pivotar sin parar.

Es verdad que los emprendedores encajan más con esta segunda respuesta, no parar, dado que tienen energía suficiente para ir cambiando su modelo de negocio mientras desarrollan el inicialmente planteado. Defienden que se puede trabajar en paralelo ambos modelos, y cuando este listo el nuevo cerrar el antiguo.

Defienden que se lo importante es caminar todos los días, sin parar, y que se puede reflexionar sin tener que parar.

Ambas posturas son correctas, por lo que comentaba antes esta que es una pregunta trampa. Pero lo que si debe hacer un emprendedor es hacérsela, por que hay momentos en los que será mejor coger una opción que otra, conozco a proyectos de éxitos en ambos sentidos, es por ello que cuando me preguntan respondo las dos opciones.

Hacer un buen SEO para empezar

hacer-un-buen-seo-para-empezar Hacer un buen SEO para empezar, es algo fundamental en tu proyecto, y es un aspecto en el que pocos emprendedores hacen hincapié al principio. Invierten mucho tiempo en buscar un nombre o logotipo para su proyecto, pero no se plantean un paso previo, en que espacio o sitio queremos aparecer en los buscadores.

Antes de pensar en el nombre, debemos realizar una tarea muy importante a nivel de buscadores, ver en que espacio web queremos salir, y con que palabras claves nos identificarnos.

Supongamos que queremos crear un proyecto para mejorar la casa usando la domótica, aquí podemos ver claramente un ejemplo de la necesidad de hacer un buen SEO para empezar:

Lo primero que tenemos que analizar es en que área del buscador queremos aparecer, dado que tenemos definidos dos grandes grupos de empresas, así que tenemos que decidir si competir con las empresas que venden alarmas para el hogar, las que vienen de un negocio mas tradicional o por el contrario luchar con las empresas especializadas en domótica, que entre muchos de los servicios que ofrecen se encuentra la seguridad de las casas.

Tenemos ante nosotros la primera decisión a tomar en cuanto a SEO, y para ello que mejor que tener los datos para poder tomar un camino u otro.

Lo primero que haría es elegir un grupo de palabras o tñerminos que definan mi proyecto en ambos grupos, para después analizar el mercado de las palabras claves de cada uno de los sectores utilizando herramientas gratuitas que hay en internet o google adwords. Es fundamental saber como de difícil es llegar a los puestos de arriba de los buscadores de forma orgánica. También tendría cuidado en ver con cada palabra o término que búsquedas salen, si creo que me voy a beneficiar por aparecer con esos otros enlaces, o voy a confundir a mis futuros clientes.

Una vez analizado bien el SEO también buscaría como esta el coste de publicidad de las mismas palabras o términos utilizados, para poder valorar como se encuentra el mercado y la competencia. Por que no todo es ver el SEO orgánico, también conocer el coste de la publicidad te da una orientación de como va el negocio, si por un casual te posiciona con palabras que nadie busca lo único que haces es perder el tiempo, si descubres que nadie paga por una palabra es que seguro que no hay negocio en ella.

Por último utilizaría un plugin que hay en muchos navegadores que te da una orientación de páginas similares, por ejemplo uno de Goolge. Gracias a ello comprobaría como entienden la web las palabras claves elegidas.

Una vez analizado esto entonces comenzaría a ver que nombre y eslogan voy a utilizar, y que tipo de lenguaje emplearé en todos mis textos, tanto web, como redes sociales o newsletters.

Emprender, cuestión de espíritu

emprender-cuestion-de-espirituEmprender, cuestión de espíritu, algo tan sencillo y a la misma vez algo tan difícil de explicar.

Me cuesta explicar si el emprendedor se nace o se hace, es algo con lo que no estoy de acuerdo, esta diferenciación, dado que he conocidos emprendedores de los tipos, los que nacen y los que se hacen, y por eso no estoy de acuerdo en esta división. Yo me considero mas del primer grupo, de los que nacen pensando en hacer cosas que sean útiles para los demás y que además ganes dinero.

Por eso cuando me preguntan sobre este tema siempre digo: “Emprender, cuestión de espíritu”, nada más, a un emprendedor se le ve en su lenguaje comunicativo que tiene espíritu para emprender, que no se excusa en cualquier tema para comenzar otro día, en que ve las debilidades como áreas en las que tiene que mejorar, en que plantea un empuje diario, sin pensar en sus limitaciones, en definitiva, es cuestión de tener un espíritu emprendedor, y lo explico.

Yo no veo a un explorador, a un aventurero, pensar en que puede fallar, en la lluvia, en los mosquitos, en los problemas del territorio que le pueden pasar, para no comenzar su marcha, es más, lo veo planificando cuando es la mejor época para partir, preparar que equipaje va a llevar y planificar lo que puede ser el recorrido ideal, pero sigue en todo momento con ese espíritu aventurero, no le falta, y cuando habla con uno de ellos se lo notas. Pues igualmente con un emprendedor, se le ve ese espíritu de progresar, ese espíritu que te lleva a seguir andando siempre mirando hacia delante, ese espíritu que hace soñar con un futuro, ese espíritu que ayuda pensar en un futuro mejor.

Es por esto que cuando me preguntan si un emprendedor nace o se hace recurro al espíritu, por que todos los seres humanos tienen el poder de intentar convertir sus sueños en realidad, lo que hay que hacer es no dejarse llevar por la negatividad. Si te faltan cualidades o conocimientos para emprender el camino se buscan colaboradores, como haría un explorador, buscar acompañantes, pero el espíritu emprendedor es el mismo.

No hay brújula para el emprendedor

emprender-cuestion-de-espirituNo hay brújula para el emprendedor, y el que diga lo contrario esta mintiendo.

Muchos emprendedores me preguntan por que camino deben seguir, y es en si una pregunta peligrosa, dado que nadie puede saber que camino debe seguir, dado que a diferencia del norte magnético,  que anda casi siempre esta en el mismo sitio, con una diferencia de algunos kilómetros, en el mundo del emprendimiento no existe ese norte, por lo que nadie te puede dar una brújula que te oriente en el camino de emprender.

Como ya he comentado muchas veces, hay cierto tipo de asesores que aseguran a los emprendedores que ellos tienen esa brújula, que saben hacía donde les orientan, pero la realidad es muy distinta, dado que ni ellos mismos saben hacia donde apunta la aguja.

Lo que si puede hacer un asesor es asesorarle con datos y experiencias reales, transmitir a los emprendedores sus errores cometidos, como se enfrentó a ellos y como los solucionó, y también puede ayudarles a dar consejos por si un emprendedor se encuentra en una situación parecida a la que el vivió y como la resolvió, aunque siempre cada caso tiene sus peculiaridades.

Muchas  veces venden la idea de que se dispone de la brújula, pero en realidad no hay brújula para el emprendedor, a veces es un invento para intentar sacarle dinero o participaciones de su proyectos por sus consejos.

Pero aún así yo me fabricaría mi propia brújula y construiría mi propio polo norte magnético, de tal forma que aunque no supiera bien el camino siempre andaría hacia donde me indicara la aguja. ¿Y cómo lo haría?.

  1. Fijaría una frase que definiera mi proyecto
  2. Marcaría el público objetivo
  3. Pondría los detalles básico de mi proyecto

Lo colocaría en un papel de forma visible en mi espacio de trabajo, después me fabricaría una brújula de papel, para poder tocarla, y cada vez que tuviera que tomar una decisión cogería la brújula con mi mano, pensaría en cual la dirección correcta mirando el papel. Normalmente nos desviamos en nuestro objetivo por que nos dejamos llevar por un viento pasajero, que aunque sople fuerte, es simplemente pasajero. Otra cosa es pivotar sobre la idea, que una vez intentado validar el modelo de negocio, descubrimos que no existe como tal, pero durante esta evaluación hemos mantenido el rumbo que indicaba nuestra brújula.

Aunque parezca algo estúpido, representar en papel los pensamientos y reflexionar sobre si vamos en la dirección correcta, es un buen método, si además esto lo representamos con una brújula creada por nosotros, puede ser una forma sencilla de no dejarnos arrastrar por los cantos de sirenas de todo el mundo que nos rodea, asesores, familiares, coaching, etc.

Las noches son para pensar

Las noches son para pensarLas noches son para pensar, o eso dice un estudio.

Según parece ser las personas inteligentes se duermen mas tarde, y aunque no puedo contradecir y aprobar este estudio quiero dar mi opinión.

Actualmente el día a día de una persona esta muy cargado de estímulos, de compromisos, y de tareas, ya sean grandes o pequeñas, que le roban mucho tiempo para pensar y reflexionar, es muy difícil en la sociedad actual, donde todo el mundo esta comunicado, donde interrumpir con una llamada, un mensaje o mediante cualquier otro medio, no esta mal visto. Las personas nos vemos interrumpidas por miles de estímulos, ya sean externos o internos. Por culpa de estos estímulos y estas interrupciones, las personas inteligentes no disponen de tiempo para practicar el deporte del pensamiento, de la reflexión.

Pienso que es por esto que las personas inteligentes aprovechan la paz y la tranquilidad de la noche para ser mas productivos, el silencio que les rodea, la falta de estímulos externos, y la carencia de interrupciones, les ofrece el marco ideal para poder comenzar a ser creativos y practicar el pensamiento. Es complicado de explicar sin ser científico, pero personalmente creo que es el mejor momento para poder avanzar en tus proyectos, pensar en opciones y reflexionar sobre los próximos pasos.

También recomiendo aprovechar los días festivos o de fin de semana, si has conseguido dormir bien y te levantas fresco, puedes acudir a una biblioteca, donde siempre hay silencio, o a algún refugio familiar donde no viva nadie, y allí poder pensar y reflexionar, ser creativo.

Es complicado explicarle a otras personas que necesitas este espacio y este tiempo, si no lo haces lo único que conseguirás es hacer todo el día de apaga fuegos, y cuando tomes decisiones seguro que copias a otras, dado que no te ha dado tiempo a reflexionar y pensar cosas creativas originales.

Conozco algunas personas que tienen la habilidad de desarrollar su creatividad en un ambiente hostil, de constante interrupciones, pero son muy pocas, y tienen un don especial que muy pocos disponen, la mayoría de nosotros necesitamos un tiempo de paz para poder ser creativos e innovadores.

Cuando un emprendedor me pregunta sobre como actuar en un momento dado, le explico que primero reflexione tranquilamente a solas, sin distracciones, que es así como va poder visualizar el futuro, pensar en varias soluciones y seguro que obtiene alguna idea propia y original.

Emprendedor, cuidado con la luna de miel

emprendedor-cuidado-con-la-luna-de-mielEmprendedor, cuidado con la luna de miel, y no es en sentido figurado, todos los emprendedores pasan por una luna de miel en sus proyectos, ¿Qué significa esto?.

Cuando comienzas un proyecto con nuevos amigos, socios, con ideas frescas y mucha energía, entras en una fase que denomino “Luna de Miel”, por hacer referencia a la que tienen los recién casados. Cuando dos personas se casan habitualmente viven una corto periodo de tiempo en un paraíso, como el de la foto que ilustra este artículo, es un viaje que también han estado preparando con tiempo, igual que un proyecto de un emprendedor, y que culmina el periodo de novios, igual que los emprendedores cuando están con amigos o socios planificando su idea.

Los primeros días de un proyecto es como una luna de miel, los recién casados con el proyecto se portan de forma excepcional, con optimismo, con mucho positivismo y normalmente muy felices, son los primeros días de una relación que en teoría tiene que durar toda la vida. En el ámbito de la empresa ocurre lo mismo, los amigos o socios se quieren unir para un proyecto que en teoría será el que marque sus vidas. Por eso utilizo este símil y aviso: Emprendedor, cuidado con la luna de miel.

Los emprendedores no se suelen dar cuenta de este periodo, dado que están enamorados de su proyecto y les cuesta ver la realidad, pero lo ocurre es que una vez pasado este tiempo de luna de miel viene la realidad, el día a día, la rutina del trabajo duro, de los días grises, de los problemas para conseguir clientes, ventas, en resumen, los problemas para que el proyecto salga adelante, y es cuando muchos caen en el error de recordar los tiempos de la luna de miel y echar en cara de sus socios que ya no actúan o no se comportan como tal. Hay que evitar este tipo de situaciones. La mejor manera es comprender que al inicio del proyecto todos los implicados se comportan como si estuvieran en una luna de miel, pero que después de un periodo, las actitudes y los compromisos se estabilizan, y comienza en día a día, y es ahí donde hay que saber gestionar el proyectos y a tus socios.

Para evitar que los problemas crezcan una vez terminada la luna miel, lo mejor es definir antes de comenzar las tareas y funcionalidades que va tener cada miembro del equipo, el compromiso en tiempo al proyecto, de esta manera no se desvirtúa con la luna de miel, dado que suele ocurrir que en un principio todos dediquen mucho tiempo y sacrificio, pero con el paso del tiempo su aportación disminuya. Si esta acordado previamente que la aportación de un miembro del equipo sería de 30 horas semanales, y al inicio aportaba 50, no pasa nada cuando vuelva a la normalidad de las 30, lo normal es que en la fase de luna de miel inicial de más de lo que se había comprometido, pero si todos son conscientes de que una vez pasado este periodo disminuirá su carga, no pasará nada, ni nadie podrá reprochar su actitud.

Otra cosa distinta es que aporte menos de lo acordado, entonces es cuando hay que actuar con este miembro del equipo y arreglar los problemas.

Lo normal es que una vez finalizada la luna de miel, y aumenten los problemas, decaiga la moral del equipo, dado que es muy difícil conseguir los primeros objetivos, y menos en las fechas que inicialmente se estimaron. Esta actitud apenas debe durar, es simplemente un pequeño ajuste que va desde la luna de miel a la realidad del día a día.

Emprendedor, sigue soñando como un niño.

emprendedor-sigue-son%cc%83ando-como-un-nin%cc%83oEmprendedor, sigue soñando como un niño. No dejes nunca de soñar, por que a veces se nos olvida que una vez fuimos pequeños y que estábamos siempre soñando.

Son los sueños los que te hacen seguir adelante, la gasolina que te permite avanzar en tu idea.

No entiendo a las personas negativas, las que siempre le ponen peros a algo. Hay un grupo de seres que pululan por el mundo buscando siempre la parte negativa de tu sueño, básicamente para que lo entierres, te olvides de él y que vuelvas a ser una persona sin sueños, como ellos. Pero debes alejarte de ellos.

Básicamente un emprendedor lo que quiere hacer es realizar un sueño que ha tenido, si además, este sueño se convierte en su medio de vida, es todavía mucho mas gratificante conseguir el objetivo. Pero el primer objetivo es conseguir realizar un sueños que ha tenido, si un emprendedor lo único que busca forrarse,  para mi no es un emprendedor, es un buscador de fortunas, no tiene un espíritu emprendedor como tal, si no uno lucrativo. Para mi un emprendedor es una persona que sueña con hacer cosas y vivir de ello, pero siempre como una consecuencia de hacer algo que soñado.

Cuando nos vamos haciendo mayores perdemos la ganas de soñar y más todavía de contarlo, parece que somos tontos contado nuestros sueños, pensando como seríamos si estos se cumplieran. Y sin embargo, cuando vez la caras de los niños que cuentan sus sueños, es de felicidad, de ilusión, de ganas de realizarlo. Esta es la cara de deberíamos tener cuando contamos nuestros sueños.

Otra cosa es la realidad, podemos tener muchos sueños, y debemos contarlos,  pero luego tienen que pasar por el filtro de la realidad. Mi sueño, por ejemplo, es tener una tienda de ropa de color verde, solo de este color, me encanta el verde, y una tienda entera de verde tiene que ser un sitio muy chulo. Pues la realidad me dice que es una idea muy mala y sin sentido, que si invierto dinero en abrirla casi seguro que fracasaría, al no aportar un valor añadido distinto al que puedes encontrar en otras tiendas, que ya tienen cosas verdes en sus estanterías.

Hay que pasar por el filtro de la realidad los sueños a la hora de emprender, si no quieres emprender, no ganar dinero, y realizar tus sueños, pues adelante, monta tu tienda verde, pero si lo que quieres es tener un negocio y vivir de el, lo que debes hacer es pasar por el filtro de la realidad, acudir a buenos profesionales y que estos de ayuden a ver que sueños puedes emprender.

Los días grises también tienen su lado bueno

los-dias-grises-tambien-tienen-su-lado-buenoLos días grises también tienen su lado bueno, y te voy explicar el porqué.

Los días grises, esos en los que todo parece que se viene encima, que no parra de lloverte problemas y que no das pies con bola, lo mejor es escaparte de tu rutina diaria, y hacer dos actividades que frecuentemente no practicas:

  1. La autorreflexión: Parece absurdo, pero la realidad es que el día día te come cualquier tiempo de tranquilidad, y además tendemos a rellenar los espacios vacíos con otras cosas, aunque sean bobadas, no nos gusta tener tiempos muertos para reflexionar. Por eso si tienes un día gris, aprovecha para sentarte en un banco y autorreflexionar. Piensa en algunos fallos que hayas tenido y que puedas mejorar con algo sencillo. La autorreflexión es muy importante, y muy pocas veces le dedicamos tiempo, gastamos muchos mas esfuerzos en lamentarnos que en pensar sobre lo ocurrido y buscar como repetir el error la próxima vez.
  2. Rebaja tu estrés: Si estas en uno de esos días que no te sale nada, baja tu estrés, es una buena oportunidad para dar un paseo, cambia la rutina de vuelta a casa, y hazte una lista de cosas sencillas o pequeñas que debes comprar. En el camino de vuelta realiza estas compras mientras paseas. Al final has conseguido hacer deporte, tomar el aire y completar tareas pequeñas.

Estos dos ejemplos de que hacer en un día gris son una manera de volver con mas energía al siguiente, y es que no siempre podemos estar pletóricos y en forma, el cuerpo también necesita descansar y pensar. Cuando explico estos concepto utilizo un ejemplo muy sencillo: Los médicos. Un médico podría estar todo su horario laboral operando a pacientes, por ejemplo, pero esto es físicamente imposible, después de cada operación, donde está en tensión jugándose la vida de un paciente, debe tener un periodo de relajación, de descanso, reflexionar sobre como le ha ido la operación, y de hacer tareas sencilla, tomarse un café, pasear por las habitaciones de los enfermos, etc. Es un ejemplo que ilustra, que no todos los días puedes estar a tope, que algunos estarás mas cansado, por ejemplo después de una entrega o de presentar algo a un cliente, ese estrés acumulado afecta y hay que mitigarlo.

Así que cuando tengas días grises no te los tomes a mal, aprovecha para liberar el estrés, varias tu rutina y hace pequeñas tareas que tengas pendientes. No te sientas culpable por no ser productivo ese día, ya lo has sido los anteriores, y como en ejemplo que te exponía, es normal que tengas momentos de cansancio y que estés mas bajo de ánimos, no se puede estar siempre al cien por cien, el cuerpo y la mente necesitan también momentos de reposo y distracción.

 

Emprendedor, cada país tiene sus cosas

emprendedor-cada-pais-tiene-sus-cosasEmprendedor, cada país tiene sus cosas, y hay que entenderlo bien para poder llegar a esos consumidores, ni criticarlos ni valorarlos, cada país tiene cosas buenas y malas y lo importante es saberlo.

Es verdad que hay normas básica de educación que algunos países vamos superando, por ejemplo en España, antes era muy común ver los bares llenos de servilletas por los suelos, la gente tenía la costumbre de tirar todo al suelo.

 

suelo-sucio

Por suerte esta costumbre se esta erradicando, así como la de recoger los excrementos de los perros, que hace muchos años era impensable ver alguien haciéndolo. Otro ejemplo claro era que se podía fumar en hospitales, colegios, etc. Son costumbres que por salud van mejorando la convivencia.

Una vez que un país va mejorando en sus comportamientos básicos tenemos que comprender que tiene otros culturas distintos, ni mas ni menos reprochable a los tuyos, un claro ejemplo es la comida, donde en algunos sitios en un manjar en otros les parece asqueroso, pero no es criticable ninguna de las dos actitudes, simplemente tienes que saber convivir con ello, y si tu proyecto quiere tener clientes en ese país lo mejor es adaptarse a ello.

Voy a un ejemplo que me llamó mucho la atención la primera vez que viajé a Estados Unidos. Los comensales de cualquier restaurante se llevaban los restos de comer en un recipiente para su casa, daba igual que tipo de restaurante, estaban acostumbrados a pedirlo, incluso en los mas caros. Me sorprendió incluso en algunos ver los recipientes a la entrada, en un mueble. Si esto se hiciera en España, por ejemplo, los otros comensales te mirarían mal y te pensarían que eres un “cutre” o un “muerto de hambre”. Y sim embargo en los restaurantes mas caros de Estados Unidos no pasa nada si lo haces. Como se puede comprobar son dos formas distintas de ver un acto, por el simple hecho de haber nacido en culturas distintas. Yo opino que es mejor que te lleves la comida a tu casa a que la tiren directamente a la basura, que es normalmente lo que hacen los restaurantes. Es verdad que en algunas pizzerías de España se hace esto, pero no es norma general.

Por eso suelo decir que no hay que criticar ni alabar los comportamientos en otros países, simplemente estudiarlos, aceptarlos, y ver como adaptar tu producto o servicio a estas pautas. Algunas veces he escuchado a emprendedores lamentarse de que al llegar a otro país su producto no ha funcionado, y que esto les ha obligado a cerrar. Mi respuesta es simple, no has estudiado sus comportamientos como debías, ni adaptado tu oferta a su demanda particular.

Otro ejemplo que me sorprendió mucho fue en mi primer viaje organizado en el instituto en autobús. Como siempre he sido muy curioso, le pregunté al chófer si se tenía que comportar de forma diferente según el país de procedencia de los ocupantes del autobús, y me confirmó que sí, que el variaba sus pautas mucho de un grupo a otro. Me sorprendió cuando me dijo que por ejemplo los Españoles éramos mas permisivos con la puntualidad, el recorrido y el orden.

La Riesgofobia tiene cura

la-riesgofobia-tiene-curaLa Riesgofobia tiene cura, y es muy fácil el tratar.

Cada vez que tengo el placer de compartir mi tiempo con emprendedores, y posibles emprendedores, suelo comenzar con una pregunta, ¿Por qué no emprendéis vuestro propio sueño en vez de trabajar para el de otro?. Es una pregunta sencilla y directa y que suele levantar todo tipo de excusas en los emprendedores.

Es verdad que hay un pequeño grupo de personas limitadas, que apenas tienen sueños, y que prefieren vivir la vida sin tener que pensar y actuar, prefieren ser el brazo ejecutor de otras personas y recibir a cambio un dinero que les permita comprar los bienes básicos. Pero la realidad es que existe una gran mayoría que tiene sueños que quiere realizar, que le gustaría hacer cosas por ellos mismos, personas que con un poco de impulso se lanzarían a intentar hacer realidad sus sueños. Por eso cuando lanzo la pregunta de por que nos haces realidad tus sueños en verdad de trabajar para los otros se sienten aludidas y comienzan las excusas, y es ahí cuando respondo con la palabra inventada Riesgofobia.

Ya he hablado anteriormente de la famosa zona de confort, el espacio que nadie quiere abandonar a no se que tenga una necesidad básica que cubrir. Pero en este caso no me refiero a esto, ataco a la ilusión de crear y soñar algo tuyo, como tienen los niños, que sueñan con cosas casi imposibles, pero que nadie les quita la alegría de sus sueños y aspiraciones. Parece que con la edad olvidamos esa creatividad y ganas de hacer cosas, y comenzamos a aceptar que es mejor que arriesguen otros y nosotros trabajar para realizar sus ideas y sueños.

Por eso digo que en verdad la riesgofobia tiene cura, y es muy sencilla, aquí pongo un proceso que se puede hacer para curarse de tanta excusa y comenzar a emprender y realizar tus sueños:

  1. Elige un hobby que te guste.
  2. Crea una tarea que suponga vender algo a un extraño.
  3. Crea una campaña en un panfleto que puedas distribuir por buzones o coches.
  4. Realiza la primera venta.
  5. Mide los resultados.

Vamos a poner un ejemplo:

  1. Me encanta el baloncesto, ya tengo mi hobby.
  2. Voy a celebrar el día del baloncesto en el colegio que tengo mas cerca de mi casa, cobraré un euro por entrada, y crearemos un torneo de tiros y partidos con los niños que vengan. Le dejaré la barra a los miembros del AMPA, para que ganen dinero para el colegio y pediré permiso a la dirección para que nos dejen abrir una tarde del viernes. Con la participación del AMPA también tengo cubierto el seguro escolar por ser una actividad organizada por ellos.
  3. Creo un panfleto publicitario para que los del AMPA lo repartan en las mochilas de los niños y me voy por las casa poniendo en los buzones y los coches. Doy de alta un teléfono nuevo por si algún padre quiere contactar conmigo.
  4. Al final vendemos 32 entradas.
  5. Me costo resumiendo:
    1. La publicidad en papel 10 €
    2. La medallas compradas en una tienda 10 €
    3. Las horas de dedicación a gestión con el AMPA, el colegio y repartiendo publicidad.

Como comprobarás esta actividad no me es rentable la primera vez, algo normal en todo negocio, pero ya tengo datos de la asistencia y costes. Si encima he conseguido que los niños se lo pasen bien, es posible que la segunda vez llamen a mas amigos. Conozco casos de eventos que comenzaron siendo 60 personas en la primera edición y acabaron acudiendo 3.000 en quinta.

Con este ejemplo quiero decir que es muy sencillo quitarse la riesgofobia, dado que por unos pocos euros y algo de tiempo he podido realizar uno de mis sueños. Por eso les digo a los emprendedores que no busquen el sueño mas difícil, que seguro que tienen muchas ideas, que busquen las mas sencilla de ejecutar y que lo hagan.

Este es un inicio, si quieres seguir creciendo y ves que te puedes ganar la vida con este tipo de actividades, ya solo te queda pensar como una empresa y comenzar a innovar y hacer crecer tu proyecto.