¿Y si el emprendedor pensara como un niño de ocho años?

y-si-el-emprendedor-pensara-como-un-nin%cc%83o-de-ocho-an%cc%83os ¿Y si el emprendedor pensara como un niño de ocho años?, es una cuestión que suelo lanzar en algunos de los talleres que hago con emprendedores. En este artículo explico resumido que hago con los emprendedores para que se pongan en la piel de niño de ocho años.

Una de las tareas que mas beneficios reporta a un emprendedor es ponerse en la piel de de sus clientes, empatizar con ellos y conocer bien sus necesidades. Para poner en práctica esta habilidades, antes incluso de tener claro quien son nuestros clientes, utilizo un sencillo juego, que simulen ser un niño de ocho años, piensen como ellos y describan como verían ellos el proyecto. Este ejercicio permite al emprendedor mejorar sus habilidades.

Para que el ejercicio sea mas efectivo se puede dar una vuelta de tuerca más, el emprendedor pensara como un niño de ocho años pero con el proyecto de otro de los miembros asistentes al taller. Así conseguimos dos objetivos, intentar ponerse en la piel de otro emprendedor, y obtener la visión de un niño de ocho años.

Procedemos pidiendo a lo emprendedores que describan su proyecto en un folio, de la mejor forma posible. Se juntan todos los folios y luego se reparten al azar. Cada emprendedor coge una y debe hacer la misa descripción como si fuera un niño. Luego van pasando uno a uno y hacen una presentación de no más de tres minutos. Utilizo el método folio por una simple razón, los clientes normalmente el primer contacto que tengan con un producto será una fotografía o vídeo y un texto, y si dejo que los emprendedores se entrevisten con otros para contarles sus proyectos, estos acabarán impregnados por las características que quiera el emprendedor que expone. Así que no hay mejor que cuando cojan el folia no conozcan nada del otro emprendedor y se centren solo en el proyecto.

Se les recuerda a los emprendedores que los niños tienen unas cualidades:

  • No ven nada por imposible: Por ejemplo piensan que ellos pueden construir un cohete con sus amigos y llegar a luna.
  • Siempre piensan en positivo: No hay nadie mas optimista que un niño.
  • Plantean ideas locas: No son ideas locas, en verdad son ideas sin ataduras, habrá algunas descabelladas, pero lo importante es que se plantean ideas sin corsel y algunas pueden ser francamente originales.

Gracias a este ejercicio los emprendedores se sueltan, vuelven a un inicio más inocente y sin ataduras, lo que ayuda a abrir su mente, a escuchar a otras personas, a reflexionar sobre  como pensarán sus futuros clientes. Si alguno emprendedor no colabora o lo ve una tontería, normalmente tendrá el mal del ego.

Este ejercicio se puede hacer en cuarenta o cincuenta minutos.

 

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