El sentido distorsionado del tiempo

Leyendo el libro de LiderArte me ha venido a la mente un tema que suelo exponer a otros candidatos a emprendedores, una manera de saber de primera mano si realmente son emprendedores por pasión, los que tienen éxito normalmente, o emprendedores obligados, que suelen acabar en fracaso. En el libro utiliza la frase “Tiene un sentido distorsionado del tiempo”.

Suelo explicar de una mánera muy gráfica a los futuros emprendedores o a los que recién comienzan como distorsiono el tiempo, muestro mi muñeca y enseño que nunca llevo reloj, no tiene sentido para mí el trabajar por horas, eso lo hacen los empleados por cuenta ajena, o los que sufren con su trabajo artesano para salir adelante, un emprendedor trabaja en lo que hace por que le gusta, es su hobby, pone toda su ilusión y cuando necesita dedicar tiempo, lo hace, cuando quiere relajarse, lo hace, pero no mide estos sucesos en unidad de tiempo de forma normal.

Si tu empresa vive de realizar horas de trabajo a un cliente, por supuesto que hay que contarlas, dado que es tu negocio, cobrar por horas trabajadas, por ejemplo: Horas de clases, consultoría, diseño de un cartel, pintar una casa, etc. Pero que se utilice la unidad hora/facturación, no quiere decir que el emprendedor haga lo mismo con el planteamiento de su sentido del “¿por qué? emprende”.

Si eres emprendedor y estas haciendo algo que te apasiona, te gustará trabajar en tu proyecto todo el tiempo posible, el mismo que invierten otras personas en saberse de memoria la alineación de su equipo de fútbol o baloncesto, o los grandes clásicos de la ópera, por eso a la respuesta de si trabajas, un buen emprendedor debe decir -¡No!-, la misma respuesta que daría una persona que le guste la orfebrería y este todo el tiempo en el taller haciendo creatividades, es la misma respuesta que debes dar si te dicen que estas de vacaciones. En mi caso concreto, cuando tomo algún descanso aprovecho para leer libros, sobre todo de empresa y nuevos mercados, reflexionar sobre como mejorar aspectos de la empresa. Me llevo durante estos descansos libretas que voy llenando de apuntes y notas después de comer, o por la tarde tranquilo antes de irme a la playa para hacer castillos. Puede que incluso no me lleve ni el móvil ni conexión a internet, pero no dejo de hacer las cosas que me apasionan.

SI eres de los que estás mirando el reloj, calculando los días de vacaciones, simplemente eres de otra manera, ni peor ni mejor, solo que es muy difícil que entiendas que hay personas que disfrutan trabajando. En el libro se recalca que algunos critican que esta ganas de trabajar hacen que dejes de lado tu vida personal, algo que no comparto, dado que como en todo, cualquier pasión llevada al extremos hace que olvides a tu familia y tu entorno, supongamos que eres un apasionado de la robótica, cada vez que llegas a tu casa te encierras en tu taller a crear nuevos prototipos, hablar en foros de expertos, viajar a eventos, etc. Esta persona, al llevar su hobby a un extremo está dejando de lado a su familia, eso si la tiene, pues en el mundo emprendedor es igual, si un emprendedor que se vuelve extremista y solo ve en sus ojos tiempo para su proyecto, estará igual que el aficionado a la robótica, desatendiendo a su entorno, pero lo normal es que como el emprendedor distorsiona el tiempo, también puede hacerlo para dedicarlo a su familia y su entorno, otro tema distinto es las personas que se refugian en su trabajo para no afrontar temas familiares.

En el libro por tanto afirman “que el líder es capaz de distorsionar la medida del paso del tiempo casi a conveniencia”, y estoy de acuerdo con la frase, si bien, matizando que al principio, si el emprendedor dispone de pocos recursos, tendrá que forzar algo mas la situación para conseguir tener dinero en la caja, que es lo mas importante, pero que una vez pasado este inicio, si es un emprendedor nato, sabrá navegar por tiempo como lo hace un surfista por la olas disfrutando al cien por cien de lo que le apasiona y si se cae, pues se vuelve a levantar y a pillar otra ola.

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